Bitacora en terreno

Quiero tirar mi dibujo a la basura

El momento en que todo dibujo parece morir.

Cada vez que inicio un dibujo hay un momento exacto en el que siento que todo se está yendo a la basura, que el dibujo está pésimo y que es insalvable, que mejor lo dejo hasta ahí y empiezo de nuevo, o de plano, no vuelvo más. ¿Te ha pasado? Vengo a contarte qué puedes hacer respecto a esta molesta sensación.

La sensación de que un dibujo está muriendo me ha acompañado desde siempre, en especial cuando intento hacer un dibujo más o menos elaborado, con un fondo específico y que quiero que me salga bien y especialmente si hay un cliente detrás esperando un resultado. Probablemente es esa presión mental la que me paraliza, llegando incluso a sentir un dolorcito en la boca del estómago, la misma sensación que siento cuando he perdido algo importante o costoso. Hace unos días vi un cómic que refleja muy bien esta situación, porque al pasar por ese valle de sombra y de muerte, al final sucede algo bueno casi siempre:

@Elenamics en Instagram

Hace unos días participé en un concurso, muy famoso, en el que participan todos aquellos que usan Procreate, que a esta altura son muchísimos, y muy buenos. Hace poco me vengo animando a participar en concursos, aunque cuando lo hago no me gusta hacerme ilusiones porque soy muy autocrítica con lo que hago. En resumen, no gané, ni siquiera apareció el dibujo en la galería de los más gustados, y por supuesto que este tipo de situaciones nos hace cuestionarnos qué tan buenos somos. Quizás eres del tipo de persona que no se anima a enviar dibujos a concursos, o que tus hermosos trabajos no ven la luz y muy pocos saben lo que eres capaz de hacer, o quizás estás recién empezando. Quiero decirte que no importa en la etapa que estés, la sensación siempre será la misma.

El dibujo del que les hablaba, al que por supuesto hoy le veo muchos defectos.

El dibujar permite que tu mente divague mientras dibujas, pues te concentras y tu mente queda en modo automático. La mayor parte del tiempo lo más probable es que estemos cuestionándonos o criticándonos, como si un geniecillo detrás de nosotros nos dijese: no es lo suficiente.

Es cuestión de melancolía.

En parte esto tiene relación con algo que Alberto Durero reflejó en un grabado llamado Melancolía I, una imagen alegórica que intenta plasmar uno de los “humores del hombre” o Temperamentos. Estos tienen su origen en unos médicos griegos llamados Hipócrates y Galeno, según ellos, el ser humano podía tener uno de estos cuatro temperamentos o mezclas de estos: Flemático, Sanguíneo, Colérico o Melancólico. Bajo este prisma, aquellos que creían en la teoría de los Temperamentos proponían que los artistas muy probablemente tenían temperamentos melancólicos, y que su forma de ser analítica, sensible, pesimista y perfeccionista los llevaba a continuos vaivenes emocionales e incluso la depresión. Se dice que Aristóteles escribió: “todos los hombres verdaderamente sobresalientes, ya sea que se hayan distinguido en la filosofía, en la política, en la poesía o en las artes, son melancólicos”. En el cuadro de Durero vemos un montón de símbolos, que pueden estar ligados a muchos secretos, pero hay algunos que nos dicen mucho: el ángel con el compás en la mano (las matemáticas y el arte siempre estuvieron muy conectadas en el pasado), la roca sin esculpir y las herramientas en el piso, entendemos que hay proceso artístico estancado o en proceso. Estoy segura de haber puesto esa cara varias veces.

Melancolía I – Alberto Durero

Sea que los temperamentos existen o no, la melancolía es un rasgo muy común entre los artistas, entre las personas que tienen una sensibilidad especial hacia el entorno, las situaciones y su propia persona. Es esta sensibilidad la que nos hace susceptibles a todo tipo de pensamientos de autosabotaje, duda e incertidumbre, es la que también permite que transformemos una emoción en colores y formas, y hagamos a otros sentir y ver aquellas emociones. Aunque parece que esta sensibilidad tenga sólo aspectos negativos, también tiene muchas aristas positivas, como el captar detalles y sentir la envoltura de sensaciones (olores, música, colores, formas..) que para otros pasan desapercibidos, y que muchas veces nos inspiran o nos hacen experimentar la belleza. El artista transforma el mundo sensible en materialidad, para devolver a otros emociones al observar esta materialidad.

Especialmente los dibujos de retrato generan en uno una sensación intensa de ansiedad, pues tienes ante ti la comparación de como “debería quedar” y entre más miras tu dibujo y la fotografía, menos se parece. Me he enfrentado a esa sensación siempre, incluso en dibujos digitales, donde técnicamente puedes deshacer o volver a empezar con mayor facilidad, la sensación siempre está ahí, acechando.

Qué hacer y qué no.

Si hasta ahora reconoces lo que te digo, quiero que sepas algo: cuando estás haciendo un dibujo y todo parece derrumbarse, te dan esas ganas locas de sacar la hoja, arrugarla y no verla nunca más (o borrar el archivo y empezar de cero), no debes seguir ese impulso JAMÁS. Luego te aconsejo seguir estos pasos para superar este trance que a veces es hasta doloroso:

  • Cuando tengas esa sensación desagradable y destructiva, estés a punto de sacar la hoja o borrarlo todo, respira. Respira muy profundo y cierra los ojos si es necesario.
  • Si ves tu dibujo mucho tiempo de corrido, lo más probable es que dejes de ver con objetividad el todo y te centres en las partes, en especial las que no te dejan satisfecho/a. Así que date una vuelta, despéjate, haz algo corto que te tome pocos minutos, levántate de tu asiento y sal a respirar.
  • Vuelve a tu lugar de trabajo y observa el dibujo con tranquilidad, localiza qué te gusta del dibujo y qué no te convence.
  • Busca referencias, si definitivamente algo no te está saliendo, puedes comenzar a buscar imágenes similares a lo que quieres lograr. Por ejemplo a mí no me sale natural eso de la combinación de colores, así que tomo Pinterest y empiezo a buscar paletas de colores como si fuesen estados de ánimo “happy color palette”, estilos “vintage color palette” u ocasiones y lugares “beach color palette”, ¡y encuentro lo que buscaba! También para dibujar anatomía, posiciones o expresiones, me ayuda mucho buscar en inglés, tengo la percepción que aparecen mejores imágenes que en español, aunque google de alguna manera traduce lo que buscas. Compara tú mismo.
  • Esto es esencial: tu mente no se manda sola, por sobre todo debes tú gobernar lo que dejas “pasar” en tu mente. Las ideas negativas recurrentes tienen que ver con hábitos de pensamientos que ya has alimentado antes, esto podemos decirle banco de pensamientos. El decirse continuamente “soy muy malo/a en esto” “jamás seré bueno” “lo que hago es muy feo en comparación a…” es una forma negativa de llenarlo, y ante la menor ansiedad o duda comenzará a vaciarse en tu cerebro sin control. Por eso debes apagar la autocrítica un momento y comenzar a aceptar que estás en un proceso de aprendizaje, enfócate en lo que sí sabes hacer y proponte mejorar paso a paso. No es necesario tener una opinión de tu dibujo a cada línea que haces, espera a ver el final.
  • Por otro lado, a veces por una modestia mal entendida, decimos cosas que alimentan también este banco de pensamientos, como cuando nos elogian y decimos “nah, si no está tan bueno”, “¿esta cosa fea?”, “no, si me falta harto, mira esos defectos”. Tenemos que aprender a decir gracias, porque probablemente si alguien te lo dice es porque realmente admira lo que hiciste (tal vez ellos quisieran alcanzar el nivel que tú alcanzaste ya). Así que pon en control tu mente, y comienza a aceptar tus progresos y fracasos.
  • Observa las cosas con perspectiva: hay probablemente miles de dibujantes en el planeta, unos cientos mejores que tú y unos cientos que aún no saben resolver cosas que tú sí. Te encuentras en un camino en ascenso, y depende de tí seguir subiendo. Malcom Gladwell, un escritor y sociólogo británico, dice que si practicas al menos 10 mil horas de tu vida algún oficio / habilidad, podrás ser un experto en ello. Lo que importa es que antes de llegar a esas 10 mil horas no sientas que es el fin del mundo si un dibujo no salió perfecto.
  • A veces hay cosas que salen mal, muy mal. He tenido clientes que sin reparos me dijeron alguna vez “mmm, no, eso no es lo que esperaba, lo siento, no lo quiero” y otros que simplemente jamás respondieron tras enviarles el trabajo. Pero tras todo eso (y sin mencionar lo ilegal que debería ser que haces trabajo gratis), lo mejor de todo es que aprendiste. Cada vez que haces un dibujo, el siguiente puede salir mejor, porque ya aprendiste un “cómo no” y un “como sí” se hace.
  • Da vuelta la página. Cada vez que en la sala de clases escucho una hoja salir a la fuerza digo muy fuerte algo así “¡no saques la hoja! dala vuelta“, en parte con ello me aseguro de ver el proceso y el esfuerzo que mi alumno puso en su trabajo. Pero principalmente mi interés es que sea capaz de volver atrás a mirar su avance u observar qué no debe repetir. Cuando nos deshacemos de un dibujo -aunque sea incompleto- estamos eliminado posibilidad de aprendizaje.
  • Revisa dibujos antiguos, encontrarás fácilmente mejoras. Cuando uno mira un dibujo y dice “podría haber hecho eso mejor” significa que estás aprendiendo, has mejorado.
  • No te rindas. Cada vez que cuestiono el camino que elegí tomar porque es difícil, porque no me siento lo suficientemente buena o porque parece no despegar jamás… pienso en esta imagen:

Él es Jeff Bezos, fundador de Amazon.com, en 1999. Hoy este empresario es millonario, pero estoy segura que, en aquella fecha, mirar a su alrededor no era muy alentador. Me causa curiosidad el momento en que escribió con spray Amazon.com en esa cartulina, para él no era un capricho o trivialidad en lo que se estaba embarcando, quizás verlo día a día lo animaba a ver como una realidad su futuro éxito, él realmente creía en ese futuro. Quizás hacerte millonario no es tu objetivo en la vida (o quizás sí, quien soy yo para limitarte), pero si tienes como objetivo ser mejor en aquello que haces… pues sigue practicando, no te detengas, no te desanimes a tí mismo, no desconfíes de tu potencial. Sólo sigue haciendo aquello que amas hacer.

Hasta la próxima semana, recuerda, todos los miércoles aquí!!!

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Fuentes y otros link:

  • Si quieres ver más de la descripción de este y otros temperamentos aquí te dejo el link de un libro y un test que a mí personalmente me resulta fiable.

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